DVD
Título: “600 millas”
Dirección: Gabriel Ripstein
(México, 2015)
85 minutos
Hijo del gran Arturo (La Pulseada Nº 113), Gabriel Ripstein es un debutante veterano en la dirección. Cuando siendo adolescente decidió estudiar economía, no le atraía esa bohemia que lleva a empeñar la casa para financiar cada nueva película. Terminó siendo ejecutivo del negocio del cine y escribiendo guiones de comedias taquilleras que prefiere olvidar. Hasta que -la sangre tira- a los 43 años se decidió a realizar su primer largometraje. No le fue nada mal: su trabajo ganó como mejor ópera prima en Berlín y representó a México en el Oscar a la mejor cinta extranjera. El cine se ha ocupado profusamente de las drogas que ingresan a los Estados Unidos desde territorio mexicano, pero el tráfico de armas sigue el camino inverso: son fabricadas en Norteamérica y atraviesan clandestinamente los límites hacia la nación azteca. Los grupos criminales mexicanos no podrían operar sin ese armamento. “600 millas” cuenta la historia de Arnulfo Rubio (Krystian Ferrer), novato integrante de una organización que trafica fusiles desde Arizona a Sonora, y Hank Harris (Tim Roth) -agente encubierto de la Agencia Estadounidense para el Control de Armas-, quien lo viene siguiendo. Por circunstancias que no conviene develar, la suerte de cada uno de esos dos desconocidos, de bandos opuestos, terminará dependiendo de la del otro. El estilo de Gabriel es distinto al de Arturo. Mientras el padre fue marcado por su experiencia como asistente de Buñuel, el hijo admira a los hermanos Dardenne. De hecho, logró contratar a Alain Marcoen, habitual director de fotografía de los belgas. De forma ascética e hiperrealista produce un buen docudrama -mezcla de thriller y road movie-, que permite aguardar con expectativa sus próximos proyectos.
Carlos Gassmann